Para el primer post de este blog, decidí compartir la imagen de uno de mis últimos trabajos, uno que al ver el resultado final, me dejó muy feliz y satisfecha. Las flores son artificiales. Para esta tarta, fue necesario transportarla por separado y montarla en el lugar del evento. Fueron más de 40 km de trayecto con muchas curvas y una temperatura de 30°C. Fue un gran desafío, pero con un final muy bonito y rústico. ¿Ustedes qué opinan?